4.11.10

Y sigo caminando sin rumbo, con mi honestidad en una la mano y una valija en otra. Voy perdida y sin un mapa, menos un gps, buscando gente. Estoy en medio de una montaña llena de pinos, no se ve más nada que la oscuridad de las sombras y un camino iluminado con unos pequeños rayos de sol que logran traspasar los grandes árboles. Voy caminando, troto, corro, camino de nuevo, me canso; me siento, y duermo. Sigo. Llego a un camino.. pero tengo que seguir con mi búsqueda, porque al fin y al cabo soy la única que soporta la verdad cruel, cruda, dolorosa e hiriente. A lo largo del camino oscuro logro divisar una estación de servicio. Retomo mi caminata, paresco vagabunda ya de tanta tierra en mi cara, y mi ropa ya son arapos.. No tengo más nada que mi honestidad y mi valija.. en la otra mano.

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