30.8.10

Vacío, eso es lo que uno siente cuando deja todo. Estamos a veces tan acostumbrados a estar con un motón de cosas que nos hacen bien que no hacen mal, pero a pesar que las dejemos nos sentimos vacíos. Nos duele ver que dejamos todo, pero hay veces que es mejor así. Salir a encontrarse con ese mundo que nos limpia, que nos llena; que solamente es viento, aire, nos hace bien. Pero que pasa cuando ya estamos metidos en cosas que no tienen salida o si la tienen no sabemos para donde ir para no salir lastimados? No lo sabemos. Pensamos a veces que esconder la verdad de lo que nos pasa es mejor, pero no es así. Eso nos hace peor porque hace crear una confusión en nosotros mismos y quedamos más encerrados como un pez en su pecera. Pensamos que la vida se queda trabada, que las horas quedan duras y el dolor es el que comienza a correr por todo tu cuerpo. Llenando ese vacío de más dolor. Perdidos entre tanta soledad comenzamos a pensar en el futuro que vendrá creándonos ilusiones ilusas que no sirven, pero como supuestamente nos hace bien, es mejor mentirse a uno mismo y volver a ese ciclo de confusión. El ser humano vive de confusiones, vive de dolor, vive de ilusiones, vive de vacíos que nada lo llenan. De eso se vive.

Por Sofi Alonso.

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